
El encuentro del niño con los padres no es sólo un encuentro con buenos deseos e intenciones, sino un encuentro con todo lo que los padres han vivido y atesorado tanto en lo cultural como lo afectivo. Los padres se dirigirán a ese niño de acuerdo a su historia educativa propia y a las bases afectivas que se establecieron en ellos a través del encuentro con sus propios padres.
Cuando el minusválido psíquico llega al final de su ciclo educativo en el ámbito escolar, encuentra en los talleres ocupacionales la posibilidad de seguir creciendo como persona y de obtener formación profesional que, en algunos casos, les permitirá acceder a un trabajo. El trabajo ocupacional permite al sujeto situarse dentro de una cadena social de intercambio, progresar en el aprendizaje de las técnicas y colaborar con el grupo, para la obtención de los productos que le permiten ver el sentido de su esfuerzo.